“FOCOS DE ALARMA EN LOS PINOS”. DEL MAZO EN RIESGO DE PERDER LA ELECCIÓN

POR: VÍCTOR MARTÍNEZ FRAGOSO

CIUDAD DE MÉXICO.- En “Los Pinos” se prendieron los focos de alarma, cuando la semana pasada se confirmó que el entonces coordinador general de la campaña electoral más importante de este año, estaba llevando al candidato priista Alfredo del Mazo Maza, al “despeñadero electoral” por el conflicto de intereses entre la clase política mexiquense, incluyendo al gobernador Eruviel Ávila Villegas.

Enrique Jacob Rocha, viejo operador del priismo del Estado, abandonó el Instituto Nacional del Emprendedor (INADEM), de la Secretaría de Economía, para incorporarse como coordinador general de Del Mazo desde hace varias semanas. El problema es que con Enrique Jacob llegaron varios operadores del PAN que están ligados con la ex vocera de Felipe Calderón, Alejandra Sota o con el ex -alcalde de Tlalnepantla, Ulises Ramírez.
  
Jacob Rocha, llevó a algunos personajes como Juan Pedro García Martínez, quien trabajó con el gobernador de Querétaro, Francisco Domínguez, y también en las campañas panistas de Francisco Xavier Buganza, en Hidalgo, y con el actual alcalde de Huixquilucan, Enrique Vargas del Villar. Otro personaje panista que se sumó en el periodo de precampaña fue Pablo Basáñez, ex alcalde panista de Tlalnepantla (2012-2015).

El llamado territorio del “cinturón azul”, comandado por Ulises Ramírez, del equipo de Alejandra Sota, además que se incorporaron personajes como Omar Bayardi y Manlio Gutiérrez, en la estrategia de comunicación que comandaba América Rodríguez Peña. Estas pistas obligaron a que desde el mando máximo del PRI, se decidiera cambiar el diseño de la coordinación de la campaña de Alfredo del Mazo.

En Los Pinos, se acordó que no podían darse el gusto de perder ante una oposición “dócil” como sería la panista Josefina Vázquez, y mucho menos darle la victoria a Morena, con la profesora Delfina Gómez. Como nunca, está en juego el bastión del Grupo Atlacomulco y el futuro de las elecciones presidenciales de 2018. Tomó posesión, en lugar de Jacob Rocha, Ernesto Nemer Álvarez, quien fungía como titular de la PROFECO.

Ernesto Nemer, fue precandidato a la gubernatura en 2011, al igual que Eruviel Ávila y el propio Del Mazo Maza. Aconsejado por su padrino Emilio Chuayfett, decidió pactar con Eruviel Ávila y fue su secretario de Gobierno durante el primer periodo del mandato del político de Ecatepec. Peña Nieto lo incorporó a a su gabinete.

Su paso por la PROFECO, fue más bien una antesala a la candidatura priista del Estado de México de este 2017, que nuevamente perdió ante la dinastía familiar de Atlacomulco. Junto con Ernesto Nemer, fue incorporado como vicecoordinador general Erasto Martínez Rojas, político vinculado al actual mandatario estatal Eruviel Ávila.

De esta manera, dos personajes relacionados con Emilio Chuayfett, Ernesto Nemer y con Eruviel Ávila, Erasto Martínez, se incorporan al equipo de Del Mazo ante el riesgo real de que puedan perder electoralmente “la joya de la corona” del poder priista y del grupo que llegó a Los Pinos con Enrique Peña Nieto.

También, se incorporaron operadores priistas de larga experiencia como el yucateco Jorge Carlos Ramírez Marín, quien será el delegado del CEN del PRI, y el ex-gobernador de Durango, Ismael Hernández Deras. A Jacob Rocha le dieron una salida “elegante”, al nombrarlo jefe de la Oficina del candidato priista a la gubernatura.

Sin embargo, todos estos movimientos, a 33 días de las elecciones, reflejan que desde Los Pinos hay una profunda preocupación por una campaña priista que no despega, y por una oposición que crece en las preferencias electorales. La encuesta publicada por el periódico Reforma, reveló que el aspirante priista tiene un empate técnico von Morena en preferencias.

A pesar de estar apoyado por una coalición del Partido Verde, Nueva Alianza y el Partido Encuentro Social. Arriba de él se encuentra la profesora Delfina Gómez, de Morena, con un punto porcentual de las preferencias. Gómez se ha vuelto la gran sorpresa de la campaña y cuenta con apoyos insospechados, como buena parte de los sacerdotes católicos de la entidad que han decidido optar por la alternancia.