En Huasca, Hidalgo: EL BOSQUE DE “LOS DUENDES”, UN LUGAR PARA EL MISTICISMO

POR: YAHAIRA MARTÍNEZ MEJÍA

HUASCA, Hgo.–Para aquellos amantes del misticismo y seres mágicos, el Bosque de los Duendes es un buen sitio para vivir una aventura, literalmente, de cuento de hadas. Enclavado en la zona boscosa de esta localidad, justo en el kilómetro 2.5 de la carretera Huasca-Tulancingo, este sitio esconde entre sus coníferas y grandes robles, historias y leyendas que te pondrán a pensar en la posible existencia de seres mágicos.

Desde el primer minuto de tu estancia, sentirás que una presencia te acompaña. La magia es protagonista en este escenario en el que descubrirás y conocerás la forma de vida de estas criaturas, así como algunas de las aldeas de los pequeños habitantes del bosque. También,
Se puede visitar el Museo del Duende, una vieja cabaña de madera en la que se exhiben figuras y muñecos de estos seres.

Hay curiosidades, como colas y crines de caballos trenzadas por ellos, hasta la exposición de fotografías y notas periodísticas que fungen como pruebas de su posible su existencia, además que las paredes y techos del inmueble resguardan un sinfín de historias y leyendas en torno a sus apariciones, de las cuales algunos lugareños y visitantes han sido testigos.

Algunos relatan que mientras pasean a caballo por el bosque, en cierto punto el animal se detiene espantado sin querer continuar, otros cuentan que durante la noche se escuchan ruidos como tambores, y otros más aseguran haber visto a niños “viejitos” jugando cerca de barrancos a altas horas de la madrugada.

El mito más popular, es el de una lunada que un grupo de jóvenes realizó en 1994, en donde se cuenta la historia, que un duende se hizo presente y les explicó algunas de las razones por las cuales no se dejan ver con facilidad, y qué es más conveniente que la gente no crea en ellos; incluso,
Se podrá realizar una caminata hacía el Árbol de los Deseos, que se ubica dentro del Bosque de Heno.

La caminata, es toda una aventura, pues el recorrido sólo se hace por las noches y acompañados de un guía. En algunos hoteles de Huasca, el recorrido se hace con antorchas Los precios son muy accesibles para tida a familia y es una experiencia única. El pueblo de Huasca se estableció entre los años 1760 y 1780 con Pedro Romero de Terreros, Primer Conde de Regla.

Pedro Romero estableció cuatro haciendas mineras, las más grandes son
San Miguel Regla y Santa María Regla. La producción minera terminaría
después de la muerte de este conde en 1781, debido a una mala gestión.
Las haciendas de la zona fueron divididas, con gran parte de la tierra convirtiéndose en ejidos o tierras de comunidad por los poblados