Cementerio Sagrado Matlatzinca: EN LA PEÑA DE VALLE DE BRAVO, EXISTIÓ UN CENTRO CEREMONIAL

POR: YAHAIRA MARTÍNEZ MEJÍA

VALLE DE BRAVO, Méx.- La Peña es una elevación rocosa en una península con entrada y vista al lago, al sureste de Valle de la localidad, considerado un sitio turístico y catalogado como pueblo mágico en 2005. En este lugar, hace unos mil 400 años, existió un centro administrativo y ceremonial, que después sería considerado un cementerio sagrado de la cultura Matlatzinca.

Hoy, construidos sobre los vestigios de una importante civilización del Valle de Toluca, hay fraccionamientos de lujo con residencias de descanso de hasta tres millones de dólares. La zona arqueológica sepultada por los fraccionamientos, conocida con el mismo nombre de La Peña, se extiende desde la ladera hasta sus faldas a más de 30 hectáreas.

El equipo de esta investigación, realizada a partir de información recibida en la plataforma México leaks, documentó que las autoridades locales y federales supieron de la urbanización sobre estos vestigios desde 1985 y no actuaron para detenerla. El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), encargado de resguardar y conservar la zona, no solo fue incapaz de frenar la destrucción, reportada por varios arqueólogos.

También, participó en una serie de hechos que auguraron la pérdida del patrimonio cultural: saqueo, liberaciones irregulares a un sector privilegiado; provocando conflicto y desconfianza de los pobladores. En los
Dos lados sur y sureste de La Peña, residencias de descanso en fraccionamientos de lujo con entrada al lago fueron construidas en su mayoría sobre vestigios arqueológicos, sin ningún tipo de rescate.

Según señala la arqueóloga Concepción María del Carmen Hernández, en el informe de salvamento de 1988. Lo poco que queda del centro ceremonial es una de las secciones conocida como “Casa de Ídolos”, que está en un terreno propiedad de los empresarios Alejandro Martí y Alejandro Aboumrad. Ahí se proyecta la construcción del centro comercial “Patio Valle” .

Parte de las estructuras prehispánicas fueron destruidas en 2014, por la empresa a cargo del desarrollo, Mexico Retail Properties, en la que participan las familias más poderosas del país. El INAH detuvo las obras, pero finalmente cedió y desmontó estructuras monumentales a cambio de conservar un par de vestigios reconstruidos en el patio de lo que será una Bodega Aurrera.

La empresa tiene la liberación de los terrenos y, con ello, todo listo para iniciar la construcción. Los predios conocidos como “Las Monjas” y “Casa de Ídolos” están ubicados en la parte media de la península de La Peña, a un costado de la avenida principal de Valle de Bravo, denominada “La Costera”, en el límite de la zona arqueológica delimitada por el INAH.

El terreno “Las Monjas”, es propiedad de los empresarios Alejandro Martí García, Alejandro Aboumrad Gabriel y su esposa, Laila Kawage Vera. En la construcción del fraccionamiento de condominios con el mismo nombre del predio y, para ello, Aboumrad —presidente de Grupo Proa, corporativo de Grupo Carso— y Martí —consejero propietario de Grupo Martí— constituyeron la empresa inmobiliaria Desarrollo de Las Monjas S.A. de C.V.

Sin embargo, el proyecto del fraccionamiento se frustró en 2007, cuando hallaron vestigios arqueológicos en el terreno. En marzo de 2007, el arquitecto Genaro Nieto Huarte, en representación de los dueños de “Las Monjas”, solicitó al INAH la liberación del terrero para su construcción. Después de iniciar un trabajo de rescate de vestigios, el arqueólogo José Hernández Rivero liberó dos terceras partes.

En caso de hallar material arqueológico o restos óseos, los responsables deberían suspender trabajos de construcción y dar aviso al INAH. Además, pospuso la liberación de una tercera parte, dado que aún se realizaban exploraciones en ella.