Ciudad Conocida por su Belleza: LOS DIEZ PANORAMAS PARA VISITAR EN EN EL PARAÍSO DE VIÑA DEL MAR, CHILE

YAHAIRA MARTÍNEZ MEJÍA/ ENVIADA

VIÑA DEL MAR, Chile.–Diez panoramas imperdibles que hacer en Viña del Mar, una ciudad conocida por la belleza de su borde costero, kilómetros de playas, grandes áreas verdes e intensa oferta cultural y recreativa. Una de las visitas imperdibles que hacer, es a este famoso reloj situado a los pies del cerro Castillo, un ícono de la ciudad construido íntegramente en base a flores de diversos colores, funcionando con un elaborado sistema computacional, que permite dar la hora actual.

La historia de este singular reloj, se remonta a 1962, cuando se construyó para embellecer la ciudad con motivo de la elección de Viña del Mar como una de las sedes de la Copa Mundial de Fútbol. Hoy según la tradición cuenta, quien se fotografía con el reloj a su espalda, volverá a visitar la Ciudad Jardín, además que cuenta con un privilegiado borde costero para recorrer a pie, disfrutando de las impresionantes vistas que ofrece el Océano Pacífico.

También, los numerosos restaurantes, terrazas, ferias artesanales y otros sitios de entretenimiento que se congregan en torno a la costanera. Una buena forma de hacer el recorrido, es iniciar en el famoso Reloj de Flores, caminando desde ahí siempre hacia el norte. A lo largo del paseo, la costanera va variando su nombre y entornos, empezando con La Marina, luego la famosa avenida Perú con sus inmensos roqueríos, hasta las bellas playas y edificios residenciales.

Sin duda una de las actividades más apetecidas que hacer en Viña del Mar, es el disfrute de sol en los cuatro kilómetros de playas de la ciudad, en general todas con servicios funcionando durante el verano, permitiendo rentar sillas, sombrillas o disfrutar de algún refresco. El circuito de playas empieza por las más urbanas: Caleta Abarca, Casino, Acapulco, El Sol, Blanca y Los Marineros, todas rodeadas de torres residenciales y un bello paseo a bordemar.

Después de éstas, le siguen la pequeña playa Las Salinas, con olas suaves ideales para el baño, Reñaca con olas más grandes perfectas para el surf, terminando finalmente en “El Casino de Viña del Mar”, es uno de sitios más emblemáticos de la ciudad, mereciendo una visita aun cuando sea solo para admirar su imponente edificio rodeado de elegantes jardines, una construcción inaugurada en 1930, declarada hoy lugar de «interés histórico y arquitectónico» por el concejo municipal de la ciudad.

En el Casino mismo, se puede disfrutar de una gran variedad de máquinas de azar, mesas de juego y espectáculos. También se puede visitar el elegante Hotel Del Mar de 5 estrellas, además de restaurantes, spa y otros espacios de entretenimiento. Extenso parque para disfrutar de románticos paseos a la sombra de inmensos árboles y esculturas al aire libre, el cual se extiende, en los terrenos que hacían parte de los jardines del Palacio Vergara, residencia de la familia fundadora de la ciudad.

Para quienes tengan más tiempo, el paseo por el parque, se puede complementar con una visita al Palacio Vergara, hoy transformado en el Museo de Bellas Artes de la ciudad, o al famoso Anfiteatro de la Quinta Vergara, escenario al aire libre, que cada año acoge al Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, uno de los festivales de música más importantes del continente.

Otro de los paseos imperdibles que hacer en Viña del Mar para quienes busquen actividades al aire libre, es la visita al Jardín Botánico, un espacio de conservación de especies vegetales típicas de la zona, situado entre los sectores El Salto y el Estero. El jardín permite una serie de actividades, entre las que figuran caminatas en múltiples senderos, pasando por lagunas, puentes y cuevas, circuitos de educación ambiental, canopy o disfrutar de un picnic en alguna de las áreas dispuestas para ello.

Una agradable visita para realizar en un día soleado es a la Laguna Sausalito, un embalse artificial rodeado de cuidados prados y hermosos paisajes naturales, construido por José Francisco Vergara a fines del siglo XIX, con el fin de aportar con agua a los viñedos de su Hacienda. En el presente, el sitio es uno de los principales sitios de esparcimiento de la ciudad, ofreciendo a sus visitantes la posibilidad de realizar diversas actividades recreativas.

Entre los que figuran natación, trekking, observación de aves, picnics y fotografía. En uno de sus extremos, se puede disfrutar de la curiosa vista que entrega una réplica de un barco a vapor de ruedas. Luego del atardecer, las playas de Viña del Mar, se suelen vaciar de personas, trasladándose la actividad hacia los distintos polos nocturnos de la ciudad. El primer punto para disfrutar la noche lo configura la animada avenida San Martin, con sus decenas de pubs y restaurantes.

El balneario de Reñaca, por otra parte, ofrece una vida nocturna más juvenil, con varios clubes nocturnos funcionando hasta altas horas de la madrugada, especialmente durante la temporada estival. Otras buenas alternativas para ir de copas, se pueden encontrar en torno a las principales calles del centro de Viña del Mar o ya en la vecina Valparaíso, un sitio donde deleitarse con las pintorescas vistas y paseos patrimoniales, que permiten sus mágicos cerros, rodeando la bahía.

Si bien Valparaíso merece un capítulo aparte, algunas actividades que no pueden faltar en una visita exprés, corresponden al paseo por sus cerros más famosos, Alegre y Concepción, una vista panorámica desde el paseo 21 de mayo, una parada en la casa de Pablo Neruda o disfrutar de alguno de los tantos bares o restaurantes, que han impregnado por décadas a la ciudad con su famosa atmósfera bohemia.