Maestro Mauricio Valdés: LA MODERNIZACIÓN INDUSTRIAL Y EL PROCESO ECONÓMICO, EN EL EDOMEX

POR: ALFONSO MARTÍNEZ MEJÍA

TOLUCA, Méx.– El moderno impulso industrial, se materializa con el gobierno estatal de Wenceslao Labra (1937-1941), al ampliarse los beneficios fiscales. De (1942-1945), resaltó el incremento en las inversiones en infraestructura productiva. Durante varias décadas, se recurrió al ejercicio de controles de importación y a sistemas de protección arancelaria que garantizaban a la industria los mercados domésticos en expansión.

El Maestro Mauricio Valdés Rodríguez, señaló que dichas políticas repercutieron en el ámbito estatal y permitieron la regulación del proceso económico, el otorgamiento de subsidios a las familias con tradición industrial y, más aún, el control de la mano de obra. De (1957-1963), se promovió la implantación de la industria en municipios como Toluca, Naucalpan, Tlalnepantla y Ecatepec.

Indicó que el corredor industrial Lerma-Toluca, se estableció sustentado en la industria de bienes intermedios y de capital, cuyo principal mercado es el Distrito Federal, con una alta participación de inversiones foráneas y de empresas trasnacionales. La industria se modernizó y aparecieron ramas, como la química, la textil de fibras sintéticas, la metálica y la automotriz. De (1969-1975) y de (1975-1981) , promovieron la inversión extranjera.

Explicó que a través del ofrecimiento de mano de obra, electricidad, accesibilidad y terrenos amplios a bajo costo, se promovió la inversión extranjera, además que estas iniciativas fueron acordes con la política de parques industriales. La desconcentración industrial, se continuó de (1981-1986), en donde se promovió polos de desarrollo en municipios que no contaban con una tradición industrial.

Comentó que en Zinacantepec, Ocoyoacac, Tenango del Valle, Santa Cruz Atizapán y Metepec, se instaló un desarrollo industrial. También, se creó el Consorcio de Comercio Exterior Estatal, el Fideicomiso para el Desarrollo de Parques y Zonas Industriales (FIDEPAR), así como el Centro de Investigación Industrial, que pretendía sustituir importaciones mediante el desarrollo de prototipos.

Agregó que posteriormente, a los años ochenta y hasta la fecha, los gobiernos estatales no han promovido el desarrollo industrial sustentado en los recursos regionales, entre ellos la tierra, el agua y la mano de obra, así como en la política regional de parques y jardines industriales. Actualmente, se cuenta con el corredor industrial Lerma-Toluca, además de quince parques industriales y dos micro-parques, ubicados en municipios cercanos a la ciudad capital.

Afirmó que estos parques, albergan en total 121 establecimientos industriales en donde laboran alrededor de Ocho Mil 900 trabajadores. Los parques se han convertido en un instrumento eficaz para promover el rezago social en las áreas menos desarrolladas. El proyecto hidráulico del Alto Lerma surgió en 1938, con un interés extra-regional que era abastecer de agua a la Ciudad de México.

El Maestro Mauricio Valdés, dijo que la meta del proyecto hidráulico era conducir un volumen de agua de seis metros cúbicos por segundo diarios.
La dotación fue de 430 litros por día, aproximadamente para 2.8 millones de habitantes. El sistema hidráulico del Alto Lerma se integró por una red de canales, acueductos y presas. Dicho sistema tiene su incorporación a la presa José Antonio Alzate.

Destacó que este proyecto, ha dejado sin agua a un 60 por ciento de las comunidades del Valle de Toluca. En 1970, a poco más de treinta años de haber iniciado el programa, la Comisión de Aguas del Valle de México reportó la conclusión de 230 pozos y de 160 acueductos, así como la extracción de 14 metros cúbicos por segundo, de agua diariamente para abastecer la demanda de casi siete millones de habitantes de la Ciudad de México.

Argumentó que de 1985 al año 2000, la extracción y conducción de agua hacia la Ciudad de México se ha reducido a nueve y seis metros cúbicos por segundo al día, respectivamente, como resultado del abatimiento de los mantos freáticos que alimentan a los manantiales que dan origen al río. La cauce del río Lerma, a lo largo de su trayectoria por el Estado de México, se ha convertido en un canal de aguas negras.