Francisco Labastida Ochoa: EN SEXENIO DE ENRIQUE PEÑA NIETO, LOS MAYORES ABUSOS Y CORRUPCIÓN

POR: ALFONSO MARTÍNEZ MEJÍA

CIUDAD DE MÉXICO.- Durante la administración de Enrique Peña Nieto, el PRI vivió un periodo de abuso de poder y de corrupción mucho mayor que el del sexenio de Carlos Salinas. Esto ha despertado un rechazo en el electorado mexicano, tan profundo, que lo han llevado al borde de su desaparición, manifestó el excandidato presidencial, Francisco Labastida Ochoa.

Durante su entrevista en Aristegui En Vivo, el político sinaloense aseguró que el PRI fue el fundador de muchas instituciones nacionales, la deshonestidad de sus militantes han convertido al partido en “un instrumento para otorgar privilegios y canonjías”.
Como resultado, la gente dijo “no más PRI” en las urnas. “Se pasaron, pero muchísimos errores del partido”.

– ¿Se pasaron del sexenio de Peña para acá, o antes?
“Del último sexenio son los abusos mayores que yo conozco”, respondió.

-¿Te escandaliza el gobierno de Peña, comparado con el de Salinas?
“Sin duda alguna”.

Para rescatar al partido, un primer paso es dejar de utilizar al partido como una vía para acceder al poder. “No es una forma de tratar de ascender o de tener una oportunidad para tener poder, es una forma para servirle al país y a los mexicanos”. Para Labastida Ochoa, la llegada del gobernador de Campeche, Alejandro Moreno, a la dirigencia nacional del Revolucionario Institucional, sería el final del partido.

“Ya que sería percibido como una continuidad a las formas corruptas del ejercicio del poder político. “La gente está muy harta de la mala fama de la corrupción y el beneficio de unos cuantos grupos del PRI, y con mucha razón”. En un momento en el que el PRI es un partido de oposición, su dirigente debe tener una crítica hacia las decisiones del partido en el poder, pero debe ser una postura crítica, razonada y constructiva”.

“Con ánimo de contribuir a que las cosas se hagan mejor”, una aptitud que no ve en el campechano. Aunque aclaró que no tiene nada personal en contra de Moreno, pero no lo considera apto para dirigir el partido, pues no cuenta, ni con un proyecto de partido, ni con un proyecto de nación. Labastida enfatizó que, al igual que ahora critica la capacidad de Alejandro Moreno, en su momento también criticó la dirigencia de Humberto Moreira.

Al punto en que no puso un pie en las oficinas centrales del Partido durante su gestión. El endeudamiento millonario que ocasionó en Coahuila y permitir la entrada de grupos del narcotráfico al Estado, así como conductas personales que considera “escandalosas”, llevaron a Labastida a alejarse de la dirigencia del PRI durante el periodo de Moreira.

Eso es lo que ahora busca evitar para el partido, un retroceso mayor que el que ya han sufrido durante los últimos años, en particular, durante el sexenio de Enrique Peña Nieto. “El PRI tiene que reinventarse, si tiene la capacidad o no, el tiempo lo dirá”.