Universo de Bellezas Naturales: LA HUASTECA POTOSINA; PARAISO CON RÍOS, ABISMOS Y CASCADAS

POR: YAHAIRA MARTÍNEZ MEJÍA

RIO VERDE, S.L.P.– Las regiones de México en donde los componentes naturales y culturales definen de manera especial los rasgos que los hacen distintos, como en el caso de la Huasteca potosina, su extensión abarca partes de Hidalgo, Veracruz, San Luis Potosí, Tamaulipas y una pequeña porción de Puebla, con variantes climáticas según se trate de la costa, la planicie o la montaña.

En la Huasteca potosina, los hablantes de lenguas indígenas conforman importantes núcleos de población que superan la cifra de 250 mil; es el Náhuatl, el Tenek y el Pame, que continúan en uso cotidiano y constituyen un fuerte componente del perfil cultural de la región. Esta presencia de grupos étnicos que se comunican en su propia lengua está relacionada con un pasado emparentado con la cultura maya.

Desde luego, con quienes trataron de dominarlos, los mexicas del Altiplano, así como son muchos los sitios del mundo prehispánico que se expresan en la arquitectura, la cerámica y la escultura de la Huasteca potosina;. La figura emblemática de la arqueología en la región es la magnífica pieza conocida como el “Adolescente huasteco”, identificado con el dios del maíz.

Por otra parte, hay que resaltar el proceso de mestizaje, que produjo en esta región, entre muchas otras manifestaciones, ese género musical conocido como son “Huasteco o Huapango”, en el que se conjuntan el violín, la guitarra quinta y la jarana, como señala Irene Vázquez, distinguida etnomusicóloga, “el huapango es una tradición compartida por los habitantes de la Huasteca, no importa su origen étnico”.

El término, sigue diciendo Irene Vázquez, “posee cuatro significados:
La tarima, o lugar del baile donde se zapatea. El conjunto de músicos con sus instrumentos. La música, o sea los huapangos y otras piezas. La fiesta o fandango, es decir el baile público, al aire libre, donde puede participar la comunidad rural entera”.

Esta tradición musical inspirada en las señales de su propio mundo y en la presencia de los instrumentos europeos, alcanzó en la Huasteca sus propios signos distintivos, además que sus bellezas naturales, ríos, abismos y cascadas, hacen de la Huasteca potosina un paraíso para todos aquellos que gustan del ecoturismo y del turismo de aventura.

Por todo esto y más, la Huasteca potosina representa para propios y extraños la idea de una identidad vinculada a su pasado prehispánico, con manifestaciones de gran riqueza que se perciben en su música, en sus danzas, en sus artesanías, en su tradición oral y, desde luego, en su mágico universo de bellezas naturales, admiradas por miles de turistas extranjeros y de toda la República