TESTIGO CONFIRMA PARTICIPACIÓN DE EMILIANO SALINAS Y ROSA JUNCO, EN CASO DE EXPLOTACIÓN SEXUAL NXIVM

POR: JENNIFER LÓPEZ PORTILLO

CIUDAD DE MÉXICO.- Desde 2017, la organización creada por el estadounidense Keith Raniere, se encuentra en la mira de los medios luego de una investigación realizada por The New York Times por prácticas irregulares, realizadas por un pequeño grupo de la organización denominado D.O.S. El hijo del Expresidente Carlos Salinas de Gortari y de la hija de Alejandro Junco, director general de Grupo Reforma, están involucrados en la investigación.

A raíz de la primera investigación y distintas denuncias, el gobierno de Estados Unidos abrió una carpeta de investigación en contra del Raniere por posible tráfico sexual y de personas, además de conspirar para que se realice trabajo forzado. A principios de este mes, inició el juicio en contra del fundador de NXIVM, quien cumple con prisión preventiva en Brooklyn desde que fue detenido en marzo del 2018 en Puerto Vallarta, México.

El caso ha cobrado gran importancia en México, al ser el país con la filial más grande el mundo, e involucrar a decenas de mexicanos que formaron parte activa de la organización. Cabe señalar que la licencia de la organización para operar en el país fue obtenida por Emiliano Salinas Occeli y su socio, Alejandro Bentacourt Ledesma.

Por su parte, Lauren Salzman, ex colaboradora más cercana a Raniere, mencionó el nombre de 25 personas que se encontraban en el primero círculo de la organización, como parte del caso armado por la Fiscalía. En el listado, fueron nombrados al menos 11 mexicanos con mayor jerarquía en la estructura. Como Emiliano Salinas, Loreta Garza, Mónica Duran, Alejandro Betancourt, Rosa Laura Junco y Daniela Padilla Bergeron.

También, Jack Levy, Ivy Nevares y tres mujeres señaladas como Camila, Mariana y Daniela. En otro esquema mucho más reducido, en el que solo parecen 8 fotografías de mujeres que presuntamente formaban parte del supuesto grupo de esclavitud sexual, cinco son mexicanas Daniela Padilla, Loreta Garza, Mónica Durán, Rosa Laura Junco y Camila

Las investigaciones han explicado que el grupo secreto “D.O.S”, en el que participaron al menos 70 mujeres, las cuales estaban divididas como “dominantes“, quienes tenían mayor jerarquía; y “sumisas“, marcadas las iniciales KR en su cuerpo, como forma de sumisión ante Keith Raniere. Ante las evidencias y declaraciones de la Salzman, The New York Times retomó la participación Emiliano Salinas y la regiomontana Rosa Laura Junco.

El medio estadounidense indica que Emiliano Salinas, hijo del ex presidente Carlos Salinas de Gortari, fue el fundador de la organización en México y fungió como presidente de ésta hasta mayo del 2018. Por su parte, Junco era la propietaria de una casa en las cercanías de Albany, Nueva York, cede de NXIVM, en donde presuntamente reclutaban a mujeres, que servirían como esclavas sexuales.

Según la testigo, en esta vivienda, las víctimas eran fotografiadas desnudas por Raniere, además mencionó que tiene en su poder distintos documentos que avalan que por lo menos cuatro inmuebles se encuentran al nombre de regiomontana, mientras que otra está al nombre de su ex pareja.

Durante la última audiencia, realizada este martes en Brooklyn, la Fiscalía presentó una grabación telefónica que sirvió para involucrar a por lo menos tres mexicanas para crear el grupo “D.O.S”. Cabe señalar que hasta el momento, ninguno de los mexicanos mencionados enfrentan cargos penales ni en el país, ni en EU por el caso NXIVM.

D.O.S., la rama oculta de la agencia Nxivm cuyos principales asociados enfrentan a la justicia federal estadunidense en esta ciudad, tenía como objetivo alcanzar 100 esclavas, cada una de las cuales debía sumar a sus conocidas, incluidas sus madres. La revelación fue hecha por Lauren Salzman, una de las encargadas de lograr esa meta y quien ridió su testimonio en la Corte federal del distrito este de Nueva York, donde se sigue el juicio contra Keith Raniere, cabeza de toda la trama.

El autoproclamado “genio”, conocido dentro del grupo como “Vanguardia”, tenía para satisfacción personal a ocho esclavas que conformaban su primer círculo, una de ellas la mexicana Rosa Laura Junco. La resonancia mediática del caso rebasó a Estados Unidos y alcanzó a México, tanto porque algunas víctimas fueron traídas de este último país, como porque al menos un par de figuras de la sociedad mexicana tuvieron diversos grados de implicación, según los testimonios recogidos en el juicio.

Junco compró una casa en Halfmoon, suburbio de Albany, en el estado de Nueva York, que tenía el estatus de “sorority house”, es decir, residencia exclusiva para mujeres, nombre tomado de las casas empleadas en las fraternidades universitarias estadunidenses.

Después de varias décadas de operación, la organización mundial ‘NXIVM’, encargada de impartir cursos de autoayuda, se encuentra actualmente sumergida en un escándalo sobre un presunto abuso sexual, esclavitud y tráfico de personas con fines sexuales.