El Néctar de los Dioses”: MITOS Y LEYENDAS DEL PULQUE

POR: YAHAIRA MARTÍNEZ MEJÍA

ACTOPAN, Hgo.- Las personas que conocen el pulque te dirán que no te embriagará, ya que actúa de manera misteriosa. “Te puedes sentar y beber pulque durante horas y no sientes nada, Luego, cuando te levantas, te das cuenta que tus piernas no funcionan bien. Tu mente está clara, pero tu cuerpo no funciona”.

El pulque también es conocido por hacer vomitar a los “gringos”, y entre los asiduos visitantes siempre hay alguien en el grupo que advierte al resto: “No estoy seguro que debas probarlo. Es un trago solo para hombres de verdad”. Obviamente, ante semejante advertencia, la tentación de conocer el sabor y los efectos de la antigua bebida de los aztecas generalmente gana.

El pulque es el antecesor del mezcal y del tequila, y aunque los tres provienen de la misma familia de plantas (el agave), el pulque se elabora a través de fermentación, no utiliza la destilación. El agave o maguey puede tomar de ocho a 12 años para alcanzar la madurez y producir savia o, como se le conoce, “aguamiel”.

La fermentación comienza inmediatamente después que la planta es cortada, y el aguamiel comienza a brotar de la misma. La bebida continúa fermentándose hasta cuando desciende por tu garganta, alcanzando niveles de alcohol que van desde 2% a 8%, tiende a ubicarse en la banda inferior del espectro.

El pulque es un trago que tiene como uno de sus ingredientes un alto componente de leyendas. La bebida blanca espumosa es anterior a la llegada de los españoles por lo menos en mil .500 años. Para algunos indígenas pobladores de las tierras altas en México, el pulque fue el centro de su religión y la cura para casi todas las enfermedades, desde diabetes hasta el insomnio.

Para algunos indígenas pobladores de las tierras altas en México, el pulque fue el centro de su religión y la cura para casi todas las enfermedades, desde diabetes hasta el insomnio. Es una gran fuente de probióticos, proteínas y varias vitaminas y minerales En su larga existencia, el pulque también ha sido utilizado como afrodisíaco, estimulante para celebraciones y para calmar el dolor de las víctimas a ser sacrificadas.

Por su alto componente en vitaminas y minerales fue consumido en zonas desérticas de México donde el agua escaseaba, y también como suplemento alimenticio para mujeres embarazadas, así como para promover la lactancia. Aunque es conocido como la bebida de los dioses aztecas, para quienes comienzan a probarlo sabe a todo menos a divino.

Para empezar, muchas personas tienen problemas para describir su textura. La mayoría de las frases empleadas recurren a lo sexual o escatológico, del tipo que harían sonrojar a un ranchero mexicano. Luego, el pulque tradicionalmente se sirve en locales cuya decoración es la típica de los salones vistos en películas de vaqueros, con puertas batientes.

Este tipo de locales se les conoce como pulquerías, y a principios del siglo XX se podían contar miles en Ciudad de México y sus alrededores; sin embargo, a mediados de ese siglo y comienzos del XI, el número de locales fieles al pulque cayó a unos 80, producto del resurgimiento de la cerveza, la cual había llegado al país de la mano de los españoles.