Un 30% han Cerrado sus Puertas: UN 80% CAYERON LAS VENTAS DE ORO EN IGUALA, POR INSEGURIDAD

POR: YAHAIRA MARTÍNEZ MEJÍA

IGUALA, Gro.—Una grave crisis económica vive la joyería del municipio, al desplomarse sus ventas hasta 80 por ciento durante los últimos seis meses, debido a la inseguridad y al alto costo de los metales, al menos 30 por ciento de comercios dedicados a este giro, de un padrón superior a los mil, han cerrado sus puertas.

El presidente de la Asociación de Joyeros y Plateros del Estado de Guerrero, Arturo Flores Mercado, indicó que es lamentable que poco a poco este sector se haya venido abajo por la falta de apoyos y por la inseguridad que se vive en el estado y en el país, además porque la gente ya no quiere portar joyería, pues es un riesgo.

Puso como ejemplo a la temporada decembrina, que “fue un fracaso, se vino abajo, porque en otros años sus ventas habían sido al menos de los 100 mil pesos y hoy no llegaron ni a los 10 mil”. “Hay muchos espacios vacíos en los centros joyeros de la ciudad, hoy en día están buscando lugares a nivel de calle y ni así hay ventas. Nos hemos defendido con la bisutería”.

Indicó que la baja no sólo se refleja en este municipio, sino en el estado, así como se vio más la baja en Iguala, porque es el mayor proveedor de este producto. A partir de 2005, empezó la caída de este sector, “la gente ya no quiere invertir en joyería, prefiere pagar sus deudas, comprar ropa y otros artículos de primera necesidad. Actualmente, el sector joyero está pasando por los peores momentos y los fabricantes están tronando”.

Explicó que se han cerrado muchos negocios, y la mayoría continúa porque tiene deudas que pagar, porque todo lo que tienen es a través de créditos con proveedores y en ocasiones las piezas que no se venden, se funden y se pagan las deudas con el mismo metal. La delincuencia organizada tiene aterrorizada a los visitantes, porque los medios de comunicación califican a Guerrero como el Estado más inseguro del país.

Comentó que una alternativa de solución, sería una escuela de joyería, que tendría su sede en Iguala, con maestros italianos y españoles, para que se pueda hacer frente a las necesidades en el ámbito nacional e internacional, donde les enseñarían las técnicas, además que pidió apoyo al gobierno federal, estatal y municipal para que en Iguala se haga la escuela y también una escuela de corte y tallado de piedra.