Principalmente, Emma Coronel: LAS MUJERES DE “EL CHAPO” GUZMÁN, LA DEBILIDAD DEL LÍDER DEL CARTEL DE SINALOA

POR: JENNIFER LÓPEZ PORTILLO

CIUDAD DE MÉXICO.- Las autoridades mexicanas aprovecharon su debilidad por el sexo femenino para dar con su paradero, por lo que su equipo de seguridad batalló muchas ocasiones para evitar su captura. Las últimas ocasiones en que Joaquín «El Chapo» Guzmán Loera arriesgó su libertad fue por causa de su mayor debilidad; las mujeres jóvenes y guapas.

El hombre que fue considerado uno de los más buscados del planeta, que también formó parte de la lista de los hombres más poderosos, según la revista Forbes, cedía cuando se trataba de responder al llamado de alguna de sus amadas. Como con Kate del Castillo, la actriz mexicana, por la que se arriesgó a ser descubierto después de su segunda fuga, la del túnel de aproximadamente un kilómetro y medio de distancia, del penal de máxima seguridad del Altiplano en 2015.

En los mensajes que intercambiaron, el capo fue capaz de ofrecerle sus cuidados, incluso mayores de los que procuraba para sus propios ojos. Las autoridades interceptaron los mensajes que «El Chapo» había intercambiado con la mujer que lo había conquistado, dicen unos, después de haberla visto interpretar a la «Reina del Sur». Así, apoyados en esas pistas, fue como las autoridades lograron dar con su paradero la tercera y última vez que fue capturado el 8 de enero de 2016.

También, por Emma Coronel Aispuro lo arriesgo todo, la reina de belleza que lo conquistó en 2007. La chica, de entonces 18 años, que se casó con él a pesar de que ya tenía 49 años y con quien tiempo después tuvo gemelas. Por la última de sus esposas, Emma Coronel, el hombre considerado uno de los más sanguinarios, el líder del Cártel de Sinaloa.

Uno de los más poderosos del planeta, se arriesgó por estar con ella y con sus hijas en 2014, la segunda vez que fue capturado. Con su tercera y actual esposa, Emma Coronel Aispuro tuvo dos niñas, unas gemelitas, que llevan por nombre María Joaquina y Emali Guadalupe.