Mientras se Incrementan Impuestos: HACIENDA PERDONA DEUDA DE 520 MILLONES DE PESOS, AL HERMANO DE MARGARITA ZAVALA

POR: ANABEL NONATO GONZÁLEZ

CIUDAD DE MÉXICO.– Era septiembre de 2012, Enrique Peña Nieto tenía 31 días de ser Presidente electo de México. Encarnaba un momento marcado por la esperanza de logros en materia económica, debido a sus propuestas de reformas estructurales, además de su costumbre de realizar reuniones al mediodía, almorzó a esa hora con miembros del Consejo Mexicano de Hombres de Negocios (CMHN.

Hoy Consejo Mexicano de Negocios, en donde estaba el empresario Luis Orvañanos, dueño de Casas GEO. Tres años después, en 2015, el destino había cambiado. El momento dorado se había fugado y el Presidente tenía sólo 39 por ciento de aceptación a su gestión, el más bajo en la historia desde que en 1994, el diario Reforma realizó la primera encuesta de este tipo.

Su Administración se había descarrilado por las revelaciones de que él mismo y el Secretario de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray Caso, adquirieron bienes inmuebles a través de contratistas del Gobierno. También, estaba, como sombra de ladrón, la desaparición de 43 estudiantes de la Normal Rural Superior Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, ocurrida el 26 de septiembre de 2014.

Por si fuera poco, el Gobierno federal continuaba con un plan de austeridad para enfrentar la desaceleración de la economía mexicana, debido a la caída de los precios del petróleo en el mundo. Sólo había nubarrones negros sobre México. Y Casas GEO, una empresa que alguna vez tuvo 12 mil trabajadores para entonces tenía mil.

La empresa que llegó a ofrecer hasta 50 mil casas al año, en ese momento comercializaba menos de 500, ya que se enfrentaba a un desafío histórico: salir de sus propios escombros a través de una reestructuración financiera. Casi sepultada en cascajo por falta de liquidez y una deuda de cuatro mil millones de UDIS – unos 21 mil 080 millones de pesos- el 15 de abril del 2014 entró a concurso mercantil.

Al cierre de sus operaciones en 2015, la desarrolladora sumó un patrimonio de dos mil 680 millones de pesos y aspiraba a superar los seis mil 500 millones de pesos, una vez firmados los acuerdos con los acreedores. Pero por lo menos para GEO, hubo algo de aquel momento dorado de Enrique Peña Nieto. El Sistema de Administración Tributaria (SAT) le condonó tres mil 073 millones 387 mil 565 pesos.

El 60 por ciento del total de condonaciones de créditos fiscales otorgado ese año. No sólo fue Casas Geo. En 2015, el perdón del SAT le llegó a empresas con arraigo en el país, políticos, un connotado futbolista, una poderosa dirigente sindical y hasta a un socio de Zhenli Ye Gon, el empresario chino, acusado de tráfico de drogas y quien reunió en su casa montañas de billetes y monedas que sumaron 205 millones de dólares.

En 2015, México estaba hundido en el sótano de los países que menos recaudaron entre los miembros de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE). El promedio de ingresos tributarios en el conjunto de América Latina ascendió a 18.4 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y el de los países de esa organización a 26.3 por ciento. El de México fue sólo de 9.5 por ciento, según esa organización internacional.